Las visitas comenzarán el 6 de agosto y se celebrarán a las 10:30. Los recorridos serán en catalán los jueves, domingos y festivos, mientras que los sábados se ofrecerán en castellano. Cada sesión tendrá una duración aproximada de 50 minutos.
El aforo será reducido, con grupos de entre 15 y 20 personas. La reserva previa será obligatoria y las plazas estarán sujetas a disponibilidad, por lo que conviene elegir fecha con antelación.
Durante el recorrido se explicará cómo nació el Hivernacle para la Exposición Universal de 1888 y cuál fue su función original. También se abordarán las distintas etapas que ha vivido el edificio, desde sus años de actividad cultural hasta los periodos de abandono y su recuperación reciente.
La visita permitirá descubrir además las especies vegetales que alberga actualmente y la relación del recinto con el proyecto de transformación de la Ciutadella en un gran espacio vinculado al conocimiento, la investigación y la divulgación científica.
El edificio fue diseñado por Josep Amargós i Samaranch y destaca por su estructura de hierro y cristal, característica de la arquitectura industrial de finales del siglo XIX. Su restauración, finalizada en 2023, permitió recuperar uno de los elementos patrimoniales más delicados del parque.
A lo largo de su historia, el Hivernacle ha acogido exposiciones, encuentros, actividades gastronómicas y conciertos. Esa variedad de usos explica por qué muchos barceloneses lo recuerdan de formas distintas y por qué su reapertura ha despertado tanto interés.
La escena deja un plan tranquilo para las mañanas de agosto, lejos de las rutas más habituales por el centro. Entre vegetación, hierro y cristal, la visita ofrece otra forma de entrar en la historia de la Ciutadella y entender cómo Barcelona quiere conectar patrimonio y ciencia.