La primera incidencia del sábado afectó a la R1 entre Badalona y La Sagrera. El robo dañó las instalaciones ferroviarias desde primera hora y obligó a los técnicos de Adif a intervenir mientras los trenes circulaban con retrasos. El servicio fue recuperando progresivamente sus frecuencias habituales una vez solucionada la avería.
Al mismo tiempo, otro robo de cable en el entorno de Estació de França y la bifurcación de Glòries volvió a perjudicar a la R2 Sud y a los Regionales del sur. En ese corredor se han repetido las sustracciones durante los últimos días hasta alcanzar cinco episodios en una semana, según la información recopilada a partir de Adif y los usuarios de la red.
El viernes ya se había producido el cuarto robo en menos de cinco días en el túnel que conecta Estació de França con Glòries. La incidencia redujo temporalmente la frecuencia de la R2 Sud a únicamente dos trenes por hora y sentido entre Sant Vicenç de Calders y Barcelona.
El problema va mucho más allá de esta semana. A comienzos de septiembre, el balance conocido situaba en 63 los robos de cable registrados este año en la red ferroviaria catalana. El Ministerio de Transportes ha tenido que activar actuaciones específicas para hacer frente a una práctica que provoca daños mucho mayores que el valor económico del material sustraído.
Una de las respuestas será reforzar la vigilancia tecnológica. Transportes prevé instalar cámaras de seguridad de alta tecnología en puntos especialmente sensibles de la red y trabaja con los Mossos d'Esquadra para identificar tanto a los autores de los robos como a quienes compran posteriormente el material.
Las sustracciones pueden afectar al cableado utilizado para señalización, alimentación y otros sistemas ferroviarios. Aunque la cantidad de cobre robada sea limitada, los daños pueden obligar a reducir frecuencias, cortar un tramo o introducir restricciones mientras los equipos técnicos comprueban y reparan la infraestructura.
La repetición de episodios en torno a Estació de França, Glòries, Badalona y La Sagrera convierte ahora la prevención en una cuestión especialmente relevante para los usuarios de las líneas costeras de Rodalies. La próxima fase será comprobar si el aumento de vigilancia consigue reducir unas incidencias que se han repetido prácticamente día tras día durante la última semana.