El premio reconoce una trayectoria larga, diversa y difícil de encasillar. Mesquida ha escrito novela, poesía, teatro, crítica literaria, artículos y textos de intervención cultural, siempre con una voz muy personal y una relación intensa con el catalán como lengua de creación.
El jurado destacó precisamente esa versatilidad y su papel como autor incómodo, libre y atento a los márgenes. Su obra abrió caminos en momentos en los que escribir sobre deseo, identidad o disidencia no era sencillo, especialmente en una cultura que también tuvo que convivir con la censura y la falta de espacios propios.
Entre sus libros más conocidos figura L’adolescent de sal, que ganó el Premi Prudenci Bertrana y sufrió problemas con la censura antes de publicarse. También destaca El bell país on els homes desitgen els homes, un poemario pionero por abordar la homosexualidad masculina en catalán y que tardó años en ver la luz.
La ceremonia evitó quedarse en un simple acto institucional. Lluís Llach y Maria del Mar Bonet actuaron junto a Borja Penalba, y uno de los momentos más emotivos llegó cuando Mesquida se unió a ellos para cantar La balanguera. También participaron poetas como Blanca Llum Vidal, Mireia Calafell y Adrià Targa, que leyeron versos del homenajeado.
En su intervención, Mesquida reivindicó la unidad de la lengua catalana y el papel de los docentes en la transmisión cultural. También defendió la escuela en catalán como espacio de arraigo, resistencia y continuidad, en un momento en el que el debate lingüístico sigue muy presente en Catalunya y Baleares.
El escritor suma este reconocimiento a una lista de premios que ya incluía el de la Crítica de la Narrativa Catalana, el Ciutat de Barcelona, el Premi Nacional de Literatura y la Creu de Sant Jordi. Pero el Premi d’Honor tiene un valor especial: no distingue solo una obra, sino una vida dedicada a la literatura y a la cultura catalana.
Para Barcelona, la noche en el Palau fue algo más que un homenaje a un autor. Fue una forma de recordar que la literatura catalana sigue viva cuando se lee, se canta, se discute y se defiende en público, con nombres que han construido su obra desde la libertad y la incomodidad.