El fenómeno comenzará alrededor de las 19:35 y alcanzará su punto máximo hacia las 20:29. Aunque Barcelona queda ligeramente fuera de la franja de totalidad, durante unos instantes solo permanecerá visible una estrecha porción del Sol.
El Ayuntamiento ha habilitado información específica para preparar la jornada y seguir el eclipse con seguridad. También ampliará el horario del castillo de Montjuïc hasta las 21:30, con último acceso a las 21:00, para aprovechar su posición elevada y sus vistas abiertas hacia el horizonte.
Quienes entren en la fortaleza recibirán gafas homologadas para observar el fenómeno. Las gafas de sol convencionales no ofrecen protección suficiente y mirar directamente al astro, incluso cuando está cubierto casi por completo, puede provocar lesiones oculares graves.
La terraza del castillo acogerá además una actividad especial dedicada a explicar cómo se produce un eclipse y qué podrá verse desde Barcelona. Las plazas serán limitadas y requerirán reserva previa, por lo que convendrá organizar la visita con antelación.
La posición del Sol será uno de los factores decisivos. El máximo llegará muy cerca del horizonte, de modo que edificios, árboles o la propia montaña pueden bloquear la visión desde algunos puntos. Los miradores orientados hacia el oeste y los espacios abiertos ofrecerán mejores condiciones.
La expectación también se trasladará a playas, azoteas y zonas elevadas de la ciudad. La coincidencia con una tarde de agosto puede concentrar a numerosos curiosos en Montjuïc y otros puntos panorámicos, por lo que será aconsejable prever los desplazamientos y evitar llegar a última hora.
La escena dejará una Barcelona con la mirada puesta en el cielo y una luz que se apagará de manera poco habitual antes del anochecer. No será un eclipse total dentro de la ciudad, pero la diferencia será mínima y bastará para transformar por completo el paisaje urbano durante unos minutos.