Entre los inmuebles afectados hay dos edificios especialmente reconocibles para vecinos y amantes de la arquitectura: la Casa Frederic Sanés y la Casa Sebastià Bosch i Elías. Las dos llevan más de un siglo formando parte del entorno y destacan por detalles modernistas que pasan desapercibidos para muchos barceloneses que cruzan diariamente la zona camino de Glòries o la Sagrada Família.
La desaparición de estas fachadas ha reactivado el debate habitual en Barcelona entre transformación urbana y preservación patrimonial. Mientras el Ayuntamiento defiende la creación de un gran parque que conecte mejor barrios históricamente separados, varios expertos y vecinos lamentan que edificios con valor arquitectónico terminen cayendo sin haber sido protegidos oficialmente.
Las máquinas ya trabajan sobre parte de la manzana y todo apunta a que las demoliciones avanzarán rápido. Eso convierte estos días en la última oportunidad para ver de cerca algunas de estas casas antes de que desaparezcan definitivamente del paisaje urbano de la ciudad.
El futuro parque ocupará unos 30.000 metros cuadrados y busca prolongar la gran transformación de Glòries iniciada durante los últimos años. El proyecto apuesta por más vegetación, zonas de juego y recorridos peatonales para conectar Fort Pienc, el Clot, Sagrada Família y el entorno de Poblenou de una forma mucho más integrada.
La zona vive desde hace tiempo una transformación profunda. Donde antes dominaban tráfico, infraestructuras duras y espacios fragmentados, ahora empiezan a aparecer parques, ejes peatonales y nuevos espacios públicos. Pero cada avance urbanístico también deja pérdidas visibles para quienes sienten que parte de la memoria arquitectónica de Barcelona desaparece poco a poco con cada derribo.
Glòries se ha convertido probablemente en el lugar donde mejor se ve cómo está cambiando Barcelona. La ciudad gana verde, espacios abiertos y conexiones entre barrios, pero al mismo tiempo afronta una pregunta cada vez más incómoda: cuánto patrimonio cotidiano está dispuesta a perder para construir esa nueva versión de sí misma.