El jueves comenzará con bastantes nubes, especialmente durante las primeras horas. Meteocat prevé unos 25-26 grados ya de madrugada y un ascenso rápido a medida que avance la mañana, hasta alcanzar aproximadamente los 31 grados durante la tarde.
El cielo tenderá a abrirse en las horas centrales, aunque la situación no será completamente estable. AEMET mantiene posibilidad de precipitaciones débiles durante la segunda mitad del jueves, mientras el modelo municipal de Meteocat presenta por ahora un escenario seco para Barcelona.
Esa diferencia obliga a dejar el paraguas en un terreno de incertidumbre. No se espera, con la información actual, una jornada pasada por agua, pero sí conviene seguir la evolución de la previsión si se tienen planes al aire libre durante la tarde y la noche.
El viernes 28 volverá a empezar con nubosidad abundante. AEMET eleva la posibilidad de lluvia durante la primera mitad del día, mientras Meteocat mantiene las precipitaciones fuera de su previsión horaria para la capital. Después, las nubes deberían ir perdiendo protagonismo.
El calor, en cualquier caso, continuará. Meteocat sitúa el termómetro cerca de los 32 grados durante la tarde del viernes y AEMET contempla incluso valores algo superiores. La humedad junto al mar hará que la sensación pueda resultar más pesada de lo que indican únicamente las temperaturas.
Tampoco habrá demasiado descanso durante la noche. Las mínimas seguirán siendo altas, especialmente en los barrios más próximos al litoral y al centro, donde el calor acumulado durante el día tarda más en desaparecer después de la puesta de sol.
La imagen de estos dos últimos días laborables de la semana será así bastante reconocible para agosto en Barcelona: mañanas húmedas y con nubes, tardes calurosas y alguna posibilidad de chubasco sin que llegue todavía un cambio profundo de tiempo. El alivio más claro podría empezar a notarse durante el fin de semana, cuando las máximas tenderán a bajar ligeramente.