La nueva infraestructura contempla un trazado subterráneo de 4,1 kilómetros y la creación de tres estaciones: Hospital Clínic, Francesc Macià y Gràcia. Además, se remodelarán las estaciones actuales para mejorar la conexión con otras líneas y facilitar los desplazamientos en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
El proyecto ya está en marcha. Las piezas de la tuneladora se están trasladando al pozo de ataque en la Gran Vía, junto a Plaça Espanya, y se prevé que la perforación comience este verano. La inversión total supera los 400 millones de euros, lo que convierte la obra en una de las más relevantes del transporte metropolitano reciente.
La financiación se articula a través de un préstamo solicitado al Banco Europeo de Inversiones, con un plazo de hasta 30 años. Esta fórmula permitirá cubrir tanto la construcción como los estudios técnicos necesarios para completar la ampliación.
La prolongación de la L8 está llamada a transformar el eje entre el Eixample y Gràcia, reduciendo tiempos de trayecto y descongestionando otras líneas. En una ciudad donde la movilidad es clave para el día a día, el proyecto refuerza la apuesta por un transporte público más eficiente y sostenible.