Las nuevas promociones se repartirán en barrios en plena transformación como La Sagrera, Sant Andreu y La Marina del Prat Vermell, donde la presión del mercado y la llegada de nuevos vecinos hacen más urgente ampliar la oferta de alquiler accesible. En total, serán cuatro proyectos que buscan equilibrar crecimiento urbano y acceso a vivienda.
El desarrollo forma parte del plan de Habitatge Metròpolis Barcelona (HMB), una sociedad impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona, el Ayuntamiento y el socio privado NICRENT. Su objetivo es ambicioso: gestionar hasta 4.500 viviendas protegidas en cinco años, repartidas entre Barcelona y su área metropolitana.
La clave del modelo está en la colaboración público-privada. Las promociones mantienen la titularidad pública del suelo, pero incorporan financiación y gestión compartida para acelerar los plazos. Además, el respaldo del Pla 50.000 de la Generalitat permitirá bonificar intereses durante años, facilitando alquileres más bajos y estables.
Desde 2018, el Institut Català de Finances ha movilizado más de 500 millones de euros para vivienda social en Cataluña, haciendo posible miles de nuevos hogares. Este nuevo impulso refuerza su papel como herramienta estratégica para intervenir en el mercado.
Más allá de las cifras, el impacto será visible en la vida cotidiana: más opciones para jóvenes, familias y trabajadores, y una ligera corrección en la tensión del mercado. En una ciudad donde encontrar piso marca decisiones vitales, cada nueva promoción no solo suma viviendas, sino también oportunidades de permanecer y construir proyecto de vida en Barcelona.