El proyecto, desarrollado junto a Martina Millà, reúne obras clave de la trayectoria de la artista y tres piezas inéditas creadas para este espacio. A través de materiales como sisal, barro, vidrio o tejidos, Kiwanga transforma investigaciones antropológicas en instalaciones que invitan a repensar cómo los recursos y las estructuras de control influyen en territorios y cuerpos.
Uno de los ejes de la muestra es la serie textil Capacidad de carga, que dialoga con Joan Miró y su vínculo con la tierra. El recorrido avanza hacia piezas como Medidas suaves o Estudios de la subducción, donde la artista contrapone el tiempo geológico con la historia humana, ampliando la mirada sobre el presente.
La exposición se extiende más allá de las salas con un programa público que incluye conversaciones, performances y poesía con figuras internacionales. También destaca el trabajo educativo con alumnado de L’Hospitalet, que ha participado en la creación de piezas colectivas como parte de un proceso artístico y social.
La apuesta de la Fundació refuerza su papel como puente entre la obra de Miró y las prácticas contemporáneas. Al incorporar discursos globales y abrirlos a la participación local, este tipo de proyectos convierte el arte en una herramienta para interpretar la ciudad y sus transformaciones desde nuevas perspectivas.