Durante la mañana, el fresco es protagonista en las primeras horas, aunque sin presencia de lluvias. A medida que avanza el día, algunas nubes bajas aparecen de forma puntual en zonas cercanas al Llobregat, sin alterar la estabilidad general.
La tarde continúa en la misma línea, con temperaturas agradables y un cielo sin cambios relevantes. La ciudad cierra la jornada con una atmósfera tranquila, marcada por la ausencia de viento y precipitaciones.
Esta estabilidad se mantendrá también el miércoles, con máximas que podrían rozar los 20 ºC en áreas del interior como el Baix Llobregat o el Vallès Occidental. Las mínimas seguirán siendo frescas, manteniendo el contraste típico del mes de marzo.
El cambio llegará a partir del jueves, cuando una entrada de aire frío provocará un descenso notable de las temperaturas. Los amaneceres volverán a ser más fríos y no se descartan chubascos en las primeras horas del día, además de un estado del mar más alterado.
La previsión confirma el carácter variable de marzo, con días que invitan a la calle seguidos de cambios bruscos que obligan a adaptar planes y rutinas. En Barcelona, la meteorología vuelve a marcar el ritmo de la semana y a recordar que la primavera aún no se instala del todo.