Las obras comenzarán en el tercer trimestre del año y se prolongarán durante unos cinco meses. Con un presupuesto de 626.000 euros, el proyecto incluye la mejora de la iluminación, la renovación de pavimentos y la modernización de servicios básicos, además de una reorganización del espacio para facilitar los desplazamientos.
El diseño mantendrá la plataforma única, pero reforzará la conexión con la Meridiana. Se plantarán nuevos árboles en zonas donde antes no existían, se instalará mobiliario urbano y se soterrarán instalaciones aéreas, eliminando el cableado visible y mejorando la imagen del entorno.
La intervención se alinea con el calendario de las obras en la Meridiana, cuyo final está previsto para 2026. Esta coordinación permitirá una transición más fluida entre ambas vías y mejorará la conectividad en una zona con alta circulación peatonal y de tráfico.
El proyecto forma parte del Pla Endreça, que ya ha impulsado más de treinta actuaciones en el barrio. A estas mejoras se suman otras intervenciones cercanas, como la reforma de la calle Amílcar o la transformación de Santa Pau, Emili Roca y Desfar, que ampliarán aceras y aumentarán el arbolado.
Este tipo de actuaciones, aunque localizadas, tienen un impacto directo en la vida diaria del barrio. Mejorar accesos, iluminación y espacios verdes no solo facilita los desplazamientos, sino que también redefine cómo se usan y se perciben las calles, reforzando la calidad urbana en zonas residenciales como Nou Barris.