Las plazas serán muy limitadas. TMB ha programado nueve turnos diarios, desde las 9:30 hasta las 13:30, con un máximo de 20 personas en cada uno. Cada visita durará unos 20 minutos. Eso deja únicamente 180 plazas por jornada y 360 entre todo el fin de semana.
La estación de Gaudí está escondida bajo la avenida del mismo nombre, entre Sagrada Família y Sant Pau | Dos de Maig. Fue construida en 1968 como parte de la entonces proyectada línea II, pero una reorganización posterior de la red modificó completamente su futuro.
La integración de aquel tramo en la línea V, actual L5, dejó a Gaudí demasiado cerca de Sagrada Família. Las dos estaciones habrían quedado separadas por apenas unos cien metros, de manera que se decidió no poner la nueva parada en servicio. Las obras estaban terminadas, pero ningún tren llegó a detenerse allí con viajeros.
El espacio sigue existiendo detrás de los túneles por los que diariamente circula la L5. La estación se encuentra a 11,65 metros de profundidad y conserva dos andenes de unos 94 metros de longitud. Durante décadas se ha utilizado para otros fines, desde campañas publicitarias hasta actividades vinculadas a TMB.
No será la primera vez que algunos barceloneses consiguen entrar. La estación abrió excepcionalmente al público en 2025 durante las celebraciones del centenario del metro, después de permanecer durante décadas fuera del alcance de los viajeros. La convocatoria de septiembre permitirá descubrirla de nuevo a un grupo reducido de visitantes.
Gaudí no será el único espacio normalmente cerrado que TMB mostrará durante la Semana Europea de la Movilidad. También se han organizado visitas a los talleres de Santa Eulàlia y de la ZAL, entre otras actividades relacionadas con la red de transporte público.
Para quienes quieran entrar en la estación fantasma, la fecha clave llegará este lunes: TMB abrirá entonces las inscripciones para las visitas del 19 y 20 de septiembre. Con solo 20 personas por turno, la disponibilidad será uno de los principales límites para conseguir plaza.