El proyecto ocupará unas 32 hectáreas y combinará vivienda, empleo y sostenibilidad en un mismo entorno. Cerca de la mitad de las nuevas viviendas serán de protección oficial y, de ellas, al menos la mitad se destinarán al alquiler, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes.
Además de las viviendas, el desarrollo mantendrá la actividad industrial e incorporará una nueva sede corporativa de Roca, oficinas, comercios y espacios dedicados a la innovación y la formación. En conjunto, alrededor del 60 % del techo edificable estará reservado para usos económicos, buscando generar empleo y consolidar el área como un nuevo polo empresarial del entorno metropolitano.
Uno de los elementos más destacados será un gran parque lineal de más de siete hectáreas, que conectará Gavà y Viladecans y sustituirá el histórico recinto cerrado de la fábrica por un espacio abierto a la ciudadanía. El proyecto también contempla nuevos itinerarios peatonales y ciclistas, mejoras viarias, un nuevo puente sobre las vías del ferrocarril y la recuperación de edificios industriales de valor patrimonial para usos públicos.
La actuación pretende reducir el impacto ambiental mediante soluciones de eficiencia energética, sistemas de reutilización del agua, generación de energías renovables y técnicas de construcción con menor huella de carbono. El diseño apuesta por un modelo urbano donde la movilidad sostenible y los espacios verdes tengan un papel protagonista desde el primer momento.
La aprobación definitiva del planeamiento supone un paso decisivo para un proyecto que transformará un histórico enclave industrial en un nuevo barrio integrado con las dos ciudades. La combinación de vivienda asequible, actividad económica y espacios públicos busca convertir Roca City en uno de los desarrollos urbanísticos de referencia del área metropolitana de Barcelona durante la próxima década.