El complejo combina el funcionamiento de un hotel con alojamientos pensados para estancias de media y larga duración. Además de recibir a turistas, está diseñado para estudiantes, investigadores, profesionales sanitarios y personas que necesitan permanecer varios meses en el entorno de Barcelona. Su ubicación, junto a Zona Universitària y cerca de centros como la Universitat de Barcelona, la UPC, ESADE o IESE, responde precisamente a esa demanda creciente.
El edificio dispone de habitaciones tradicionales y estudios equipados con cocina, además de recepción permanente, restaurante, aparcamiento privado, gimnasio, salas de estudio, cine y espacios comunes. Uno de sus mayores atractivos es la piscina infinity situada en la azotea, desde donde se disfruta de una vista panorámica sobre Barcelona, Collserola y el litoral.
En la planta baja también ha abierto un nuevo establecimiento de Casa Carmen, mientras que las últimas plantas incorporan salas para reuniones y celebraciones con vistas de 360 grados. La intención es que el edificio funcione como un espacio donde los huéspedes puedan desarrollar buena parte de su vida diaria, más allá de una estancia hotelera convencional.
La inauguración supone el primer paso visible de Porta Diagonal, un ámbito que aspira a convertirse en un nuevo polo de innovación, salud, universidad y actividad empresarial entre Barcelona y Esplugues. El proyecto contempla futuras oficinas, nuevos equipamientos y una segunda torre destinada principalmente a empresas vinculadas a la investigación y la tecnología.
Más allá de sumar un nuevo establecimiento hotelero, la apertura refleja cómo está cambiando el entorno de la Diagonal en su conexión con el Baix Llobregat. La combinación de hospitales, universidades, centros de investigación y nuevos desarrollos inmobiliarios está configurando una nueva centralidad metropolitana que aspira a convertirse en uno de los principales focos de actividad de los próximos años.