El proyecto cuenta con una inversión de 300.000 euros aportados por el Ayuntamiento, la Generalitat y el Arzobispado. Los trabajos se centran en la reparación de la cubierta y la consolidación de muros exteriores, actuaciones urgentes para estabilizar la estructura.
Declarada Bien Cultural de Interés Nacional en 2022, la capilla es uno de los pocos restos de la antigua parroquia de Sant Andreu de Palomar. La rehabilitación incluye la recuperación de las bóvedas y una nueva estructura de madera en la cubierta, respetando la configuración original del edificio.
La intervención forma parte de un plan más amplio que prevé una segunda fase centrada en el interior, impulsada junto a entidades vecinales y culturales. El objetivo es devolver el espacio al barrio y reforzar su valor histórico y educativo.
Más allá de la obra, el proyecto reactiva la vida en su entorno. La recuperación de este punto emblemático vuelve a situar el patrimonio en el centro del barrio, generando movimiento y reforzando la conexión entre historia y vida cotidiana en Sant Andreu.