Las estructuras, datadas en 1858 y posteriormente vinculadas a los talleres de Renfe, son uno de los elementos más reconocibles del parque y del pasado industrial del barrio. Durante los últimos nueve años, algunas zonas permanecían protegidas con redes instaladas como medida provisional ante el riesgo de desprendimientos.
Ahora la actuación será integral. Los operarios repararán grietas y zonas deterioradas, retirarán piezas dañadas y vegetación incrustada y limpiarán las superficies con agua a presión. También se recuperarán elementos originales y se eliminará el óxido acumulado en determinadas partes de las estructuras.
Una vez reparados los muros, se aplicarán tratamientos contra la humedad y los grafitis y se impermeabilizará la parte superior de las fachadas. El objetivo no es únicamente mejorar su aspecto: las intervenciones buscan frenar el deterioro y reducir futuras necesidades de mantenimiento.
BIMSA se encarga de ejecutar una obra con un presupuesto cercano a los dos millones de euros. El proyecto ejecutivo había recibido luz verde municipal en febrero y la licitación se puso en marcha durante la primavera; las obras han comenzado finalmente este mes de septiembre.
La intervención tiene también un componente especialmente visible para los vecinos del Clot. Las redes protectoras se instalaron en 2017 y acabaron permaneciendo durante casi una década. La asociación vecinal del Clot-Camp de l'Arpa había reclamado durante estos años una solución definitiva para unas estructuras que forman parte de la imagen cotidiana del parque.
Los muros sobrevivieron a la desaparición de las antiguas instalaciones ferroviarias y fueron incorporados al diseño del parque cuando este abrió en 1986. Los arquitectos Daniel Freixa y Vicente Miranda conservaron arcadas, muros y otros restos industriales en lugar de eliminarlos. Uno de los conjuntos se transformó incluso en un elemento parecido a un acueducto junto al agua, convertido desde entonces en una de las imágenes características del recinto.
La obra forma parte del Pla de Manteniment Integral del Pla Endreça. Entre 2025 y 2027, Barcelona prevé superar las 3.000 actuaciones de mantenimiento, renovación y transformación del espacio público con una inversión global de 435 millones de euros.
Si se mantiene el calendario municipal, las siete fachadas del parque del Clot estarán rehabilitadas durante el primer trimestre de 2027. Será entonces cuando uno de los principales vestigios industriales de Sant Martí pueda volver a verse sin las protecciones provisionales que han marcado su aspecto desde 2017.