El aviso llegó a las 18:59 del lunes 7 de septiembre desde la avenida de les Garrigues. El camión estaba detenido en el número 32 y transportaba seis recipientes de hidrógeno de 160 litros cada uno cuando se detectó la pérdida.
La respuesta inicial movilizó cuatro dotaciones de Bombers, además del apoyo especializado del Grup de Riscos Tecnològics. Conforme avanzó la intervención, el dispositivo llegó a contar con seis equipos trabajando sobre el terreno.
El cierre fue preventivo. Las empresas situadas dentro del entorno más próximo no tenían actividad en ese momento y no fue necesario evacuar a trabajadores ni vecinos. Tampoco hubo heridos.
Protecció Civil puso en prealerta el plan Transcat, utilizado ante accidentes durante el transporte de mercancías peligrosas por carretera. La emergencia no llegó a elevarse a fase de alerta.
Aunque inicialmente se informó de una fuga en una de las bombonas, el punto exacto de la pérdida no quedó determinado de inmediato. Entre las hipótesis examinadas figuraban el circuito de conexión de los recipientes y una válvula de presión, por lo que se requirió también la presencia de un técnico de la empresa responsable del material.
Los trabajos se prolongaron durante buena parte de la madrugada. Para eliminar el riesgo, los equipos vaciaron las bombonas de forma controlada, una operación que terminó alrededor de las 03:00.
El dispositivo no se dio por finalizado hasta aproximadamente las 06:00 del martes, más de nueve horas después del primer aviso. Una vez asegurado el vehículo y terminado el vaciado, pudieron levantarse las restricciones vinculadas a la intervención.
El incidente convierte a Mas Blau II, uno de los grandes ámbitos empresariales junto al aeropuerto de Barcelona, en escenario de una operación poco habitual. Pese al amplio perímetro de 500 metros y a la duración de los trabajos, la fuga terminó sin personas afectadas y sin necesidad de realizar evacuaciones.