El calor nocturno será uno de los factores más incómodos. Las mínimas pueden moverse durante numerosos días entre los 23 y los 26 grados, valores claramente superiores a la media habitual y suficientes para mantener un ambiente de bochorno incluso de madrugada.
Durante la primera mitad del mes predominarán los cielos despejados o poco nubosos y el tiempo seco. Las máximas superarán con frecuencia los 30 grados, mientras la elevada humedad del litoral hará que la sensación térmica sea todavía mayor en las horas centrales.
Los valores climáticos habituales ayudan a poner estas temperaturas en contexto. Agosto tiene en Barcelona una media cercana a los 24 grados, con máximas medias alrededor de los 28 y mínimas de unos 20. Este año, los primeros pronósticos apuntan a varios grados más durante numerosos días, especialmente por la noche.
La humedad también tendrá un papel importante. Con valores medios elevados durante el verano, el cuerpo pierde eficacia para enfriarse y la sensación de calor aumenta. Los pisos con poca ventilación o situados en plantas altas serán nuevamente los que más acumulen temperatura al final del día.
A partir de la segunda semana aumenta la posibilidad de un cambio de patrón. Los modelos contemplan más inestabilidad durante la segunda mitad de agosto, con opciones de chubascos y tormentas que podrían alcanzar Barcelona y el litoral después de varias semanas dominadas por el calor.
Eso no significa que vaya a llover de manera continua. Las tormentas estivales son muy irregulares y pueden descargar con intensidad sobre una zona concreta mientras apenas dejan agua a pocos kilómetros. Las fechas y cantidades solo podrán concretarse cuando falten pocos días.
Agosto tampoco es completamente seco en Barcelona: históricamente deja alrededor de cinco jornadas con precipitación y varias decenas de litros por metro cuadrado a lo largo del mes. Este año, las mayores opciones de lluvia parecen concentrarse hacia la segunda quincena.
Para quienes permanezcan en la ciudad, el calor seguirá condicionando las horas de paseo, deporte y descanso durante buena parte del mes. Las posibles tormentas del tramo final pueden traer alivios puntuales, pero por ahora no se espera que cambien de forma duradera un agosto marcado por temperaturas superiores a las habituales.