El dato importa más este año porque las instalaciones funcionarán sin restricciones por sequía. Tras el fin del decreto que condicionaba el uso del agua, las piscinas podrán abrir con normalidad y a pleno rendimiento, algo clave para quienes se quedan en la ciudad durante los meses más calurosos.
Las cinco primeras en abrir son el CEM Parc de la Ciutadella, el CEM Sant Sebastià, las Piscines Bernat Picornell, el CEM Can Toda y el CEM Bac de Roda. A ellas se sumarán durante junio otros espacios como las Piscines Municipals de Montjuïc, Can Dragó, Bon Pastor, Trinitat Vella, Can Caralleu, Guinardó, la Clota, Tennis Vall d’Hebron o el Llac de la Creueta del Coll.
La gran novedad de 2026 está en Montjuïc. La piscina de las Pistes Municipals de Tennis Montjuïc se incorpora al catálogo después de completar su remodelación, elevando la red municipal descubierta hasta las 15 instalaciones.
Los horarios dependerán de cada equipamiento, pero varias instalaciones de verano funcionarán con una pauta amplia: de lunes a jueves, de 11:00 a 19:00, y los viernes, fines de semana y festivos hasta las 20:30. En el caso de las Piscines Municipals de Montjuïc, la temporada irá del 8 de junio al 6 de septiembre, con entrada general de 7,92 euros y tarifa reducida para menores de 15 años y personas mayores.
Todas las piscinas estarán abiertas los siete días de la semana y serán accesibles para personas con movilidad reducida. Algunas cuentan además con zonas verdes, espacios infantiles o áreas pensadas para pasar el día, lo que las convierte en una alternativa real a la playa cuando el asfalto empieza a acumular calor.
Para muchas familias, jóvenes y personas mayores, estas piscinas no son solo un plan de ocio. Son una forma de atravesar el verano sin salir de Barcelona, encontrar sombra, refrescarse y bajar un poco la temperatura del día. En una ciudad donde las noches tropicales llegan cada vez antes y las viviendas no siempre ayudan a descansar, tener una piscina pública cerca puede marcar la diferencia entre sobrevivir al calor o disfrutar un poco del verano.