El 150 aniversario de DAMM transformó el Liceu y la Boquería en epicentros de la vida social barcelonesa. Chefs de renombre y personalidades se reunieron en una velada llena de sorpresas. La ciudad vibró entre discursos, música y gastronomía. Un evento que marcó tendencia en Barcelona.
Barcelona vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria colectiva. El 150 aniversario de DAMM convirtió el Liceu y el mercado de la Boquería en escenarios de excepción, reuniendo a figuras clave de la gastronomía, la cultura y la vida pública de la ciudad. La expectación era máxima desde días antes, y no defraudó: la llegada de Ferran Adrià marcó el inicio de un espectáculo que combinó emoción, historia y talento local.
El ambiente en el Liceu era eléctrico. Ferran Adrià fue uno de los protagonistas de una gala presidida por Demetrio Carceller y arropada por el president de la Generalitat. Salvador Illa sorprendió con un discurso improvisado que demostró su conocimiento de la trayectoria de DAMM. La música también tuvo su momento estelar con Rigoberta Bandini interpretando 'Barcelona i jo', mientras Silvia Abril y David Verdaguer aportaban humor y elegancia a la presentación.
Entre bambalinas y en la platea, los chefs más reconocidos de la ciudad compartían confidencias y anécdotas. Ferran y Albert Adrià, Joan Roca, Carles Gaig, Nandu Jubany, Romain Fornell, Oriol Castro, Eduard Xatruch, Mateu Casañas, Carme Ruscalleda, Fina Puigdevall, Martina Puigvert y Rafa Zafra, entre otros, disfrutaron de la velada. Incluso hubo tiempo para bromas futboleras entre Rafa Zafra y Ferran Adrià, celebrando los éxitos de sus equipos y las derrotas de sus rivales.
Las autoridades ocuparon el palco principal, con Salvador Illa y Demetrio Carceller acompañados por Salvador Alemany, Josep Rull, Miquel Sàmper, Alicia Romero, Jorge Vilavecchia, Maria Eugènia Gay y David Escudé. En las butacas cercanas, rostros conocidos del mundo editorial y mediático como Aitor Moll, Carlos Godó, Ferran Rodés, Albert Sáez, Gemma Martínez, Esther Vera, Sigfrid Gras, Jordi Basté y Santi Nolla no quisieron perderse la cita.
Tras el espectáculo, más de 1.500 invitados recorrieron las Ramblas hasta la Boquería, donde la organización de Lidia Codinachs y el grupo GSR transformaron el mercado en un restaurante efímero. Allí, entre cervezas y productos locales, se cruzaban conversaciones entre directivos de medios, responsables de comunicación y figuras del sector gastronómico y empresarial. El ambiente era distendido y festivo, reflejando el aprecio generalizado hacia DAMM.
La noche reunió también a referentes de la ciudad como Joan Font, Jaume Alemany, Alex Borrell y Tito Ramoneda, consolidando la celebración como uno de los eventos sociales más destacados del año en Barcelona. La combinación de espectáculo, gastronomía y networking dejó claro que DAMM sigue siendo una marca profundamente arraigada en la vida barcelonesa.
El Gran Teatre del Liceu, epicentro de la velada, es mucho más que un teatro de ópera. Fundado en 1847, ha sido testigo de los grandes momentos culturales de Barcelona y ha sabido reinventarse tras incendios y renovaciones. Su ubicación en La Rambla lo convierte en un punto de encuentro para la vida social y artística de la ciudad, acogiendo desde estrenos internacionales hasta eventos que marcan tendencia en la agenda local.