La actividad propone recorrer algunos de los espacios más emblemáticos del edificio con una misión: encontrar los elementos otoñales escondidos y superar una serie de retos durante la visita. Así, la arquitectura de La Pedrera deja de ser únicamente algo que observar y se convierte en el escenario de un juego de exploración.
La Castañera en La Pedrera une la tradición popular del otoño con una manera diferente de descubrir uno de los edificios más singulares de Gaudí. Cada prueba invita a fijarse en el entorno, buscar detalles y avanzar por la casa siguiendo el particular rastro de su visitante estacional.