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Tres millones de hogares devolverán con intereses la rebaja del gas, y cambiar de tarifa no te libra

Si tienes el gas en la tarifa regulada, acabas de recibir una ayuda que no es una ayuda. Es un préstamo, y lo vas a devolver con intereses.

El tope de la TUR no es un regalo: es un aplazamiento.
Legion-Media

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El Gobierno aprobó el martes su tercer real decreto por la crisis de Oriente Medio y volvió a topar la TUR, la tarifa de último recurso del gas. Sin intervención habría subido más de un 45 %; con el tope, no podrá encarecerse más de un 15 %. La diferencia no la paga el Estado: la adelantan las comercializadoras y la recuperan después de los clientes.

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Cómo funciona el aplazamiento

El tope se aplica sobre el componente del recibo que refleja el coste del gas comprado en los mercados internacionales, en torno a un 30 % de la factura. Lo que ese componente debería haber subido y no ha subido queda anotado como deuda.

  • Afectados: más de 3,1 millones de hogares acogidos a la TUR.
  • El agujero: entre 80 y 120 millones de euros solo de octubre a diciembre, según fuentes del mercado.
  • La devolución: en las siguientes revisiones de la tarifa, con intereses y sin sujeción a plazo.
  • El efecto colateral: mientras quede deuda, ese componente no podrá bajar. Aunque el gas se abarate en primavera, tú no lo notarás.

Traducción: no te han rebajado el gas, te lo han prorrateado. En 2022 el Estado puso unos 600 millones de los Presupuestos para contener la misma tarifa. Esta vez el que pone el dinero eres tú, solo que más tarde.

La puerta de salida está cerrada con llave

Aquí está la parte que conviene leer dos veces. Quien abandone la TUR antes de haber amortizado su parte tendrá que abonar a su comercializadora la deuda media de su tramo de consumo. Es decir: cambiarte al mercado libre para escapar de la deuda no te libra de la deuda.

Irse al mercado libre antes de saldarlo tiene factura.

Para controlarlo, cada comercializadora deberá informar mensualmente — antes del día 20 del mes siguiente — a la Dirección General de Política Energética y Minas de cuántos clientes se marchan y cuánto se les factura por ello, lo cobren o no.

Ojo al último párrafo del decreto: el Gobierno abre la puerta a aplicar el régimen de impagos a quien no devuelva la deuda. Traducido, cortar el suministro.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, presentó la medida como una de las novedades del paquete y cifró el desembolso estatal desde el inicio de la guerra en más de 12.000 millones. La parte de que el alivio al gas hay que devolverlo no apareció en la presentación: está en la letra pequeña del decreto publicado en el BOE.

Si no sabes si estás en la TUR, la factura lo dice: la tarifa regulada aparece con ese nombre y solo pueden acogerse los consumidores domésticos por debajo de un consumo anual determinado. Merece la pena mirarlo ahora, antes de que llegue el primer recibo de invierno con la cuenta abierta.

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