En este monólogo, el zapato de cristal ha dejado paso a los juanetes y la búsqueda del príncipe azul tampoco parece estar entre las prioridades. Esta Cenicienta trabaja más de lo que limpia, tiene un jefe capaz de hacer buena a cualquier madrastra y prefiere una Coronita antes que una corona. Casarse y tener hijos, de momento, se lo deja a otras princesas.
Cervecienta juega con los tópicos de los cuentos infantiles para enfrentarlos a las contradicciones de la vida cotidiana, las expectativas románticas y esa eterna pregunta frente al armario: qué ponerse.
El espectáculo puede verse en La Sala by Lastcrit Comedy Club, en Barcelona, con diferentes fechas y horarios. Está abierto a todos los públicos y propone una Cenicienta sin carroza ni final perfecto, pero con bastante que contar y muchas razones para reírse de su propio cuento.