Allí no encontrará exactamente silencio. Lo espera Dolors, su abuela, y un paisaje poblado por recuerdos, mitos rurales y leyendas queer que empiezan a colarse en su crisis personal. Kai quiere crear una performance capaz de salvar a una generación. El problema es que, antes, tendrá que averiguar qué parte de sí mismo necesita ser salvada.
Un refugi al sol convierte esa fuga en un musical sobre identidad, familia y el derecho a existir fuera de los moldes. La resistencia aparece aquí acompañada de canciones, humor, memoria y una celebración consciente de la diferencia.
La Compañía Gèminis firma este montaje en catalán de 100 minutos, interpretado por Mireia Morera, Pol Sanuy y Assun Planas, con dirección de Jumon Erra y Pol Sanuy.