En el centro de la historia se encuentra una mujer inteligente y sensible que empieza a sentirse atrapada por el orden que la rodea. Las reglas de la sociedad burguesa, sus falsedades y las exigencias de un sistema cada vez más difícil de asumir terminan empujándola hacia la ruptura.
Belbel firma tanto el texto como la dirección de este montaje, interpretado por Àgata Roca y Enric Cambray. El diseño de luces corre a cargo de Kiko Plana y el espacio sonoro, de Bonet.
Ella i màquina se representa en catalán y utiliza el teatro para observar qué ocurre cuando tecnología, vida cotidiana y malestar contemporáneo terminan compartiendo el mismo espacio.