El recorrido combina exposición, proyecciones inmersivas y un metaverso en realidad virtual. Entre las piezas destacan el traje de astronauta dorado de 1958, joyas cinéticas como El corazón real y El cáliz de la vida, concebidas como pequeñas máquinas en movimiento, y el vestido de alta costura realizado junto a Christian Dior.
La ubicación añade otra capa al relato. En noviembre de 1925, Dalí celebró su primera exposición individual en la Galería Dalmau de Passeig de Gràcia. Un siglo después, vuelve simbólicamente a la misma avenida que también concentra parte del Modernismo de Gaudí que tanto defendió.
La visita dura unos 75 minutos y propone recorrer a Dalí no como una figura detenida en el surrealismo, sino como un creador que convirtió arte, tecnología, moda y ciencia en territorios comunicados.