El movimiento neoclásico aporta elegancia al viaje, mientras la danza contemporánea introduce una dimensión más física y expresiva. Entre ambas construyen un territorio cambiante donde Alicia se cruza con personajes excéntricos y donde las fronteras entre fantasía, realidad y locura dejan de estar claras.
El recorrido no termina exactamente donde empezó. Cuando Alicia regresa al mundo real, lo hace transformada por aquello que ha vivido y con una nueva conciencia sobre el poder de la imaginación.
Sin diálogos y con el cuerpo como principal herramienta narrativa, el espectáculo dura 60 minutos y está recomendado para público a partir de 4 años.