El festival amplía la idea convencional de residuo para explorar conceptos como el gesto de restar o la fuerza de la «restancia». A partir de ahí surgen preguntas sobre quién decide qué merece permanecer en los márgenes, de qué manera los residuos organizan la sociedad y qué posibilidades pueden aparecer a partir de aquello que parecía destinado a desaparecer.
Frente a un presente dominado por la aceleración y la inmediatez, BIVAC propone también mirar hacia atrás. La memoria sirve para revisar lo que existía antes y pensar qué huellas dejará la generación actual, qué heredará el futuro y cuáles serán sus residuos y sus vergüenzas.
Del prêt-à-porter al prêt-à-rester, BIVAC 2026 convierte lo sobrante en materia de pensamiento y recuerda que toda sociedad es también heredera de aquello que otras dejaron atrás.