Editorial

Barcelona · Actualidad local

Una toalla enrollada en la puerta te ahorra encender la calefacción estos días: el truco está en qué puerta

Octubre tiene esa semana rara en la que la casa ya está fría pero encender la calefacción parece una rendición. Hay un apaño que cuesta treinta segundos y cero euros.

Solución de treinta segundos y coste cero.
Legion-Media

Contenido del artículo

Consiste en enrollar una toalla y colocarla pegada a la parte inferior de la puerta, tapando el hueco que queda entre la hoja y el suelo. Por ahí entra el aire frío, y por ahí se va el calor que ya tienes dentro.

En qué puertas funciona

Aquí está la clave, porque no todas valen la pena:

  • La que da al portal o al rellano: la gran culpable en los pisos antiguos.
  • La que comunica con un garaje, un trastero o un pasillo sin climatizar.
  • La de la terraza o la que da directamente al exterior.
  • La del dormitorio por la noche, si quieres conservar mejor la temperatura mientras duermes sin calentar toda la casa.

Traducción: tapar la puerta del salón al pasillo no sirve de gran cosa si ambos lados están igual de fríos. El truco funciona cuando separa una zona caliente de una fría, no entre dos habitaciones iguales.

Por qué funciona

No hay misterio: el aire frío pesa más y se cuela por abajo, mientras el caliente se va por arriba. Ese hueco de uno o dos centímetros bajo la puerta es una rendija por la que circula aire todo el día. Al bloquearlo, la habitación mantiene mejor la temperatura acumulada.

El hueco bajo la puerta: por ahí se va el calor.

Es una solución casera, barata y reversible — se retira en un segundo cuando ya no hace falta —, y se usa también en hoteles, donde además amortigua algo de luz y de ruido del pasillo.

Ojo a los límites, que los tiene: una toalla no sustituye a un aislamiento decente ni arregla una puerta que cierra mal. Si la hoja está descuadrada o el marco tiene holgura, el apaño es provisional y el arreglo es otro.

Si quieres la versión definitiva

Un burlete adhesivo para la parte baja de la puerta cuesta entre 5 y 15 euros en cualquier ferretería, se coloca sin herramientas y hace el mismo trabajo sin ocupar el suelo ni tropezarte con él. Para la puerta de entrada, los hay con cepillo, que aguantan mejor el roce del felpudo.

Te puede interesar: Cambio de hora en España: la noche en que a las 3 vuelven a ser las 2 ya tiene fecha, y será el día de 25 horas

Y antes de nada, un truco de comprobación: pasa la mano por el perímetro de la puerta en un día de viento. Donde notes la corriente, ahí está el agujero. A veces no es abajo, es el lateral de las bisagras.

La versión de andar por casa, mientras tanto, tiene una ventaja que el burlete no: si la toalla es gorda y la puerta da al exterior, también frena algo de humedad y de polvo. Por algo el truco lleva décadas pasando de madre a hija sin que nadie lo escribiera en ningún sitio.

Anteriormente escribimos: 22 semanas trabajando en España ya dan derecho al paro de aquí aunque vivas fuera