¿Ese cerco amarillo bajo el borde del váter no se va con nada? Con esta mezcla casera queda blanco como el primer día
Frotas con la escobilla, echas lejía, vuelves a frotar y el cerco amarillo sigue ahí, justo debajo del borde, donde peor se ve y más cuesta llegar.

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La solución que circula estos días es una pasta casera de ácido cítrico y jabón. Funciona, y la explicación de por qué funciona también aclara por qué la lejía no hacía nada.
Qué es ese cerco
Ese amarillo es sobre todo cal. El agua que baja por el borde en cada descarga deja minerales que se van pegando capa a capa, y con el tiempo los restos de orina los tiñen de amarillo o marrón. Cuanto más dura es el agua de tu zona, antes aparece.
La lejía blanquea y desinfecta, pero no disuelve la cal. Para eso hace falta un ácido. El vinagre lo es, aunque débil, y el ácido cítrico es más eficaz, no huele y se compra en polvo en droguerías y supermercados.
Traducción: si el cerco no se va con lejía es porque la lejía no está hecha para eso. Hace falta un ácido, y el ácido cítrico es el más cómodo en casa.
La mezcla y el paso a paso
La receta es sencilla: unas 12 cucharadas soperas de ácido cítrico y unas 8 de lavavajillas o de un jabón suave. Se mezcla hasta tener una pasta espesa, y si queda muy líquida se añade otra cucharada de ácido, que es la gracia del invento, porque se queda pegada bajo el borde en lugar de escurrir.
- Ponte guantes y ventila el baño.
- Baja el nivel del agua empujándola con la escobilla hacia el desagüe, para que la mezcla no se diluya en la parte de abajo.
- Aplica la pasta bajo el borde y sobre el cerco con una esponja vieja o con la propia escobilla.
- Déjala actuar unos 30 minutos.
- Frota con la escobilla y tira de la cadena.
Si el cerco es antiguo, mejor repetir la operación otro día que ponerse a rascar. Para el último resto, hay quien usa una piedra pómez, siempre mojada y con suavidad.

Un apunte más: revisa los agujeritos del borde por donde sale el agua. Si están tapados de cal, el agua baja mal, la taza se limpia peor y el cerco vuelve antes. Un cepillo de dientes viejo con un poco de la misma pasta los desatasca.
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Lo que nunca hay que mezclar
Este es el punto importante. La Consejería de Salud de Murcia advierte de que la lejía no se debe mezclar con ningún ácido, y cita expresamente el salfumán, el vinagre y el ácido cítrico. La mezcla libera gas cloro, tóxico al respirarlo.
Ojo si echaste lejía esa misma mañana: tira de la cadena varias veces y deja pasar unas horas antes de usar la pasta de ácido cítrico. En caso de mareo o tos tras mezclar productos, el Servicio de Información Toxicológica atiende las 24 horas en el 91 562 04 20.
La pasta tampoco sirve para todo el baño. Los ácidos estropean el mármol y la piedra natural y pueden dañar las bañeras de acrílico. Para el inodoro de porcelana, en cambio, es perfecta.
Una vez limpio, mantenerlo es fácil: un poco de ácido cítrico bajo el borde una vez al mes y la cal no vuelve a hacerse fuerte.
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