El ibuprofeno de 600 no quita más el dolor de cabeza que el de 400: lo que sí dobla, según un farmacéutico
En media España, el ibuprofeno de 600 se ha convertido en el equivalente farmacéutico de subir el volumen: si duele, se toma el grande. Y si el dolor es de los que no dejan trabajar, ni se plantea la alternativa. Hay un problema con esa lógica, y no es menor.

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Según el farmacéutico Mariano Giménez, el ibuprofeno de 600 mg y el de 400 mg tienen un efecto analgésico similar ante un dolor puntual, pero la dosis alta se asocia a más efectos adversos. Para un dolor de cabeza corriente, su recomendación es el de 400.
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Dónde se paga la diferencia
Los efectos secundarios que señala el farmacéutico no son un sarpullido menor. Afectan a tres frentes:
- Gastrointestinal: molestias, gastritis y, en los peores casos, úlcera o sangrado digestivo.
- Cardiovascular: el riesgo sube con las dosis altas y los tratamientos largos.
- Renal: el riñón también paga la factura, sobre todo en personas mayores, deshidratadas o que ya toman medicación para la tensión.
Ojo al dato que explica el resto: el ibuprofeno de 600 mg es medicamento de prescripción en España, mientras que el de 400 se vende sin receta. Esa frontera no es burocrática, es exactamente esta.
La regla que repiten todos los organismos
El ibuprofeno pertenece a los antiinflamatorios no esteroideos, la familia de los AINE, y para toda ella la recomendación es la misma desde hace años: la dosis mínima eficaz durante el menor tiempo posible. No es un consejo de prudencia genérica; es la forma de que el balance entre alivio y riesgo siga saliendo a favor.
Traducción: tomar 600 cuando 400 te quita el dolor no es "ir sobre seguro". Es pagar el mismo alivio con más riesgo, y hacerlo además con un medicamento que mucha gente toma varias veces al mes sin contarlo.
Si lo que buscas es rapidez
Giménez apunta que lo que más ayuda con un dolor de cabeza es actuar pronto, en las primeras fases. Y que si la prisa es el problema, la respuesta no está en subir los miligramos sino en cambiar de formulación: existen presentaciones pensadas para absorberse antes, como el ibuprofeno combinado con arginina — el conocido Espidifén — o las cápsulas blandas con el principio activo ya en forma líquida, del tipo Nurofen Rapid.

Conviene recordar además que para el dolor de cabeza común el ibuprofeno no es la única opción ni siempre la primera: el paracetamol no comparte esos efectos gastrointestinales, aunque tampoco es inocuo ni sirve para lo mismo.
Todo esto, con la coletilla que no es retórica: la dosis adecuada depende de cada persona, de lo que tome para otras cosas y de su historial. El farmacéutico de tu barrio lo resuelve en dos minutos y encima es gratis.
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