La reapertura, sin embargo, llega demasiado tarde para el Rayo-Espanyol de este martes. El encuentro se disputará finalmente en Butarque, en Leganés, como estaba previsto. LaLiga mantiene ese estadio como sede del partido, por lo que los aficionados vallecanos tendrán que esperar unas semanas más para volver a ver a su equipo en el barrio.
Si no aparecen nuevas incidencias, el primer partido de regreso será el Rayo Vallecano-Athletic Club del sábado 10 de octubre. Ese encuentro pondrá fin al exilio temporal que ha obligado al equipo madrileño a disputar sus partidos como local lejos de la avenida de la Albufera.
La decisión llega después de una segunda revisión realizada por Instalaciones CEDIAL, la misma empresa que elaboró la auditoría inicial. El nuevo informe señala una mejora “material y documental muy significativa” respecto a la situación detectada durante el verano y permite considerar nuevamente apto el recinto.
El cierre se había decretado a finales de julio tras detectarse deficiencias graves de mantenimiento, seguridad y salubridad. Aquella auditoría hablaba de obsolescencia generalizada y de incumplimientos normativos que impedían garantizar el funcionamiento normal del estadio. La medida obligó al Rayo a trasladar temporalmente sus partidos a Butarque.
Que el estadio pueda volver a utilizarse no pone fin al conflicto entre el club y la Comunidad. El Gobierno regional mantiene abierto el procedimiento para extinguir la concesión al Rayo por los incumplimientos que atribuye al club durante los últimos años. La suspensión cautelar y el expediente sobre la concesión son procedimientos distintos.
Tampoco desaparece el debate sobre el futuro del recinto. La Comunidad plantea una reforma integral para ampliar el aforo desde los aproximadamente 14.500 espectadores actuales hasta al menos 18.500, adaptar el terreno de juego a estándares nacionales e internacionales y mejorar accesibilidad, servicios y usos del edificio.
El proyecto contempla, entre otras actuaciones, una nueva grada en el fondo de la calle Teniente Muñoz Díaz y un edificio multifuncional con aparcamiento subterráneo conectado con el estadio. La previsión regional es que una futura remodelación pueda compatibilizarse con la actividad deportiva.
Para Vallecas, la consecuencia inmediata será recuperar a partir de octubre los días de partido en el barrio después de un comienzo de temporada marcado por los desplazamientos a Leganés. Antes llegará todavía una última jornada lejos de casa: el Rayo-Espanyol de este martes será el último encuentro previsto en Butarque antes del regreso.