Los juegos harán un guiño al Oso y el Madroño y estarán pensados para niños de entre 3 y 12 años. La pieza principal incluirá una torre con redes de escalada y un tobogán tubular de 4,8 metros de altura. Junto a ella habrá una plataforma accesible con rampa y otro tobogán de 1,3 metros para facilitar su uso a pequeños con diferentes capacidades.
La instalación tendrá dos figuras realizadas en madera de accoya. La mamá osa estará conectada a la torre mediante un puente y contará con recorridos de cuerdas y redes verticales. El osezno funcionará como una pequeña casita por dentro y tendrá presas de escalada en el exterior. El conjunto se completará con postes trepables y 13 tocones destinados a ejercicios de equilibrio.
Todo ello se instalará sobre una nueva plataforma de 197 metros de longitud que cubrirá la M-30 en Ventas. El parque ocupará 16.370 metros cuadrados directamente sobre la vía y permitirá pasar a pie entre el parque de Sancho Dávila, en el distrito de Salamanca, y las zonas verdes de Ciudad Lineal sin encontrarse con la barrera que hasta ahora supone la circunvalación.
Las obras ya han entrado en una fase mucho más visible desde la superficie. El relleno de tierras alcanza el 80% y se están colocando bordillos y bancos y ejecutando las redes de saneamiento, electricidad, agua, riego y comunicaciones. De las ocho pasarelas peatonales previstas, las cuatro del lado de Salamanca ya están conectadas con la nueva plataforma; ahora los trabajos se concentran en las cuatro de Ciudad Lineal y en el itinerario ciclista.
El nuevo espacio no será únicamente una zona infantil. El proyecto contempla 960 árboles, más de 48.800 arbustos y unos 2.150 metros cuadrados de praderas, además de equipamientos de calistenia, un pequeño espacio para actuaciones, dos quioscos, fuentes y zonas de descanso.
La transformación se extenderá además fuera de la propia cubierta. En Salamanca prácticamente han terminado los trabajos principales en los márgenes y ya se ha construido la nueva fuente de la plaza de la América Española. También se actuará en el extremo de Fuente del Berro, mientras que al otro lado de la M-30 continúa la reorganización del parque de Antonio Pirala, donde habrá nuevos espacios infantiles, deportivos y para mayores.
En conjunto, la actuación abarca más de 56.600 metros cuadrados y tiene una inversión de 78,9 millones de euros. El Ayuntamiento mantiene como horizonte la primavera de 2027 para terminar las obras.
Los coches seguirán circulando por la M-30 bajo la nueva cubierta, pero desde arriba el paisaje será completamente distinto: donde hoy domina una infraestructura viaria aparecerá una conexión verde entre dos distritos, con caminos, vegetación y una zona de juegos cuyo gran oso aspira a convertirse en la imagen más reconocible del nuevo parque.