El programa, con mayor difusión que en años anteriores, sitúa en el centro a las procesiones, que recorrerán la ciudad del 27 de marzo al 4 de abril. Barrios como Vallecas, Carabanchel o Delicias se suman a un circuito que tiene en la Puerta del Sol uno de sus principales escenarios, con gradas para seguir los pasos más emblemáticos.
Entre los momentos destacados figuran la salida del Domingo de Ramos desde la Catedral de la Almudena y las procesiones del Jueves y Viernes Santo, con imágenes como el Cristo de Medinaceli o el Santo Entierro. El Sábado Santo cerrará el ciclo con la Soledad y Desamparo.
La música gana peso en esta edición. La Plaza Mayor acoge por primera vez un encuentro de bandas procesionales, mientras iglesias como San Ginés programan conciertos gratuitos. Las saetas volverán a acompañar los pasos en distintos puntos del centro.
La tradición también se traslada a la gastronomía con la ruta ‘Dulces Pasiones’, dedicada a las torrijas, y a una exposición en la Plaza Mayor que recorre la historia de las cofradías madrileñas. El cierre llegará el Domingo de Resurrección con una tamborada que llenará el centro de sonido.
Durante estos días, el centro de la ciudad cambia su ritmo habitual. Calles cortadas, mayor afluencia y una agenda cultural ampliada convierten la Semana Santa en un momento clave para el comercio, la hostelería y la vida en los barrios, con una ciudad que se reorganiza para acoger tanto a residentes como a visitantes.