La inversión se reparte en cinco líneas de 500.000 euros. Los ámbitos incluidos son el Poblado Dirigido de Fuencarral-Santa Ana, Puerto Chico, el Poblado Dirigido de Orcasitas, la Meseta de Orcasitas y San Cristóbal de los Ángeles. citeturn653032view0
Las ayudas pueden utilizarse para instalar ascensores y otras soluciones de accesibilidad, conservar estructuras y fachadas, mejorar el aislamiento de los edificios, reducir el consumo energético o solucionar problemas de salubridad. En determinados casos también se contempla la retirada de elementos con amianto.
La convocatoria está dirigida principalmente a comunidades y mancomunidades de propietarios, aunque también pueden acceder propietarios únicos de edificios residenciales, viviendas unifamiliares y titulares de inmuebles colectivos destinados a vivienda. En Orcasitas se incorpora además una línea específica para comunidades energéticas y proyectos de autoconsumo compartido.
No todos los edificios pueden solicitar la subvención. Deben haber sido construidos antes de 1998 y al menos el 70% de su superficie sobre rasante tiene que estar destinada a uso residencial. También es obligatorio disponer de un Informe de Evaluación del Edificio realizado y registrado en el Ayuntamiento antes de presentar la petición.
Uno de los puntos más atractivos es la posibilidad de combinar Transforma tu Barrio con otras ayudas municipales, como Rehabilita Madrid. En determinadas intervenciones vinculadas a la eficiencia energética, la suma de programas puede cubrir hasta el 90% del coste de las obras.
Las solicitudes pueden presentarse hasta el 15 de octubre de 2026, tanto por vía electrónica como presencialmente en las Oficinas de Atención a la Ciudadanía de Línea Madrid. Las ayudas se conceden mediante un procedimiento simplificado de concurrencia competitiva y se abonan por adelantado para facilitar el inicio de los trabajos.
Desde 2021, este programa ha destinado más de 17,2 millones de euros a la rehabilitación de edificios y ha alcanzado a casi 200 comunidades vecinales. Para quienes viven en bloques antiguos, el efecto no se mide solo en fachadas nuevas: puede significar disponer por fin de ascensor, gastar menos en climatización o eliminar materiales que llevan décadas formando parte del edificio.