Editorial

Barcelona · Actualidad local

Cortarle las orejas al perro "porque queda elegante" ya es delito en toda Europa

Bruselas acaba de estrenar una norma que va a cambiar la vida de 155 millones de europeos. Ninguno de ellos habla, todos tienen cola, y sus dueños tienen deberes nuevos.

Orejas enteras, por ley.
Legion-Media

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La UE, ahora también team perrhijos

Después de décadas regulando el tamaño de los pepinos, la Unión Europea ha decidido ocuparse de algo que de verdad le importa a la gente: sus perros y sus gatos. El Reglamento (UE) 2026/1818, ya publicado en el Diario Oficial, es la primera ley europea de bienestar de perros y gatos de la historia, y llega con la lista de prohibiciones más contundente que se recuerda en el sector.

La ponente del texto en la Eurocámara, la eurodiputada checa Veronika Vrecionová, lo resumió sin rodeos durante la tramitación: "Una mascota es un miembro de la familia, no un objeto o un juguete".

Bruselas ahora también protege rabos y orejas.

Lo que queda prohibido (agárrate)

  • Las mutilaciones estéticas: corte de orejas y rabos, extirpación de uñas o dedos y eliminación de cuerdas vocales, salvo indicación veterinaria y siempre con anestesia y analgesia. El perro "elegante" con orejas recortadas pasa a la historia.
  • Exhibir animales mutilados o con rasgos físicos extremos en concursos, exposiciones y espectáculos. Sin escaparate, el negocio se desinfla solo.
  • Collares de castigo y de ahogo sin tope de seguridad, descargas eléctricas fuera de tratamiento veterinario y prácticas como golpear, arrastrar o levantar a un animal por la piel.
  • Las jaulas como vivienda permanente, con espacios mínimos que llegan hasta los 10 m².
  • La cría sin freno: límites de camadas, veto a ciertos grados de consanguinidad y a la selección de rasgos exagerados que arruinan la salud del animal.

Los cachorros de gato no podrán separarse de su madre antes de las 12 semanas, y los perros de más de ocho semanas tendrán derecho por ley a salir a la calle o a un espacio exterior cada día.

Los plazos, para que nadie se agobie todavía

La norma entra en vigor con calendario escalonado: criadores, vendedores y refugios tienen cuatro años para adaptarse, y los dueños particulares, diez años en el caso de los perros y quince en el de los gatos para cumplir todas las obligaciones. Es decir: tiempo de sobra para todos, excepto para quien pensara seguir recortando orejas por estética.

En la UE hay más de 72 millones de perros y 83 millones de gatos, y la venta de estos animales mueve unos 1.300 millones de euros al año. Que por fin exista una ley común no es un detalle: es un terremoto.