Durante toda la semana, muchos de los principales museos abrirán sus puertas sin coste y ampliarán horarios para atraer tanto a madrileños como a visitantes. El Prado ofrecerá acceso gratuito el 18 de mayo, mientras que el Reina Sofía apostará por una gran maratón musical con artistas como Soleá Morente, Carlangas y Zahara, mezclando arte contemporáneo y música en pleno corazón cultural de la ciudad.
El Thyssen-Bornemisza, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Cerralbo o el Museo del Traje también preparan actividades especiales, visitas guiadas y talleres. La programación busca convertir los museos en espacios mucho más vivos y menos solemnes, conectados con planes familiares, ocio nocturno y experiencias urbanas diferentes.
Madrid aprovechará además la celebración para abrir espacios normalmente menos accesibles. La Galería de las Colecciones Reales organizará visitas especiales, la Casa Museo Lope de Vega recuperará rutas teatralizadas por el Barrio de las Letras y el Museo Naval llevará la vida marítima y los cuentos infantiles a sus salas durante el fin de semana.
La programación también se extenderá fuera del circuito más turístico. Espacios como el Museo de América, el Planetario, el Museo Nacional de Ciencias Naturales o el CA2M de Móstoles sumarán actividades pensadas para públicos diversos, desde talleres de paleontología hasta espectáculos inspirados en la estética de Los Bridgerton.
El ambiente cultural se dejará notar especialmente en barrios como Sol, Palacio, Paseo del Prado, Lavapiés o Chamberí, donde miles de personas recorrerán museos, plazas y calles enlazando actividades durante toda la jornada. Madrid vuelve así a reforzar una imagen cada vez más asociada a grandes semanas culturales abiertas y accesibles.
El Día Internacional de los Museos lleva años transformando la relación entre la ciudad y sus instituciones culturales. Lo que antes se percibía como espacios reservados para visitas puntuales o turismo se convierte durante estos días en parte activa de la vida urbana: conciertos dentro de museos, colas nocturnas, rutas culturales y vecinos redescubriendo espacios históricos en medio del ritmo cotidiano de Madrid.