El Ayuntamiento desplegará 1.500 agentes de la Policía Municipal y 250 sanitarios de Samur-Protección Civil, con especial atención a zonas clave como Puerta del Sol y la calle Mayor, donde se concentran algunas de las procesiones más multitudinarias.
El operativo se mantendrá activo hasta el 5 de abril e incluirá controles de tráfico, vigilancia en áreas de ocio y medidas para prevenir hurtos. Además, se habilitarán espacios reservados para el público y se adaptarán accesos para personas con movilidad reducida.
También se aplicarán restricciones a vehículos pesados en el centro, con el objetivo de facilitar el desarrollo de los recorridos procesionales y mejorar la seguridad en los puntos con mayor afluencia.
La Semana Santa supone uno de los momentos de mayor actividad en el centro de Madrid, donde tradición, turismo y vida urbana se mezclan en un mismo espacio. La gestión de estos flujos exige cada año un despliegue cada vez más coordinado, capaz de garantizar tanto la seguridad como la accesibilidad. En este contexto, el refuerzo de medios refleja cómo la ciudad se adapta a eventos de gran escala, equilibrando la conservación de sus tradiciones con las necesidades de una capital que recibe a miles de visitantes en pocos días.