El programa permite recorrer gratuitamente salones, jardines, bibliotecas, patios monumentales, colecciones de arte y antiguas salas de música y baile acompañado por especialistas en patrimonio. Entre las sedes figuran nombres como el Palacio de Liria, Buenavista, Fernán Núñez, Santoña, Zurbano o el Castillo-Palacio de Aldovea.
Este año se incorporan por primera vez dos edificios. Uno es el Palacio de Goyeneche, actual sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El otro es el Palacio de Uceda, también conocido como Palacio de los Consejos, que entra en el programa coincidiendo con la conmemoración de los cinco siglos del Consejo de Estado.
La gran diferencia respecto al anuncio inicial es que, a día de hoy, ya no se puede hablar simplemente de «reservar una visita». Las cerca de 8.000 plazas disponibles se agotaron el 2 de septiembre en solo una hora y 45 minutos, después de que la central de reservas abriera a las 10:00.
La demanda fue especialmente rápida para algunos de los edificios más conocidos. A las 10:44 ya no quedaban plazas para once palacios, entre ellos Liria, Uceda, Goyeneche, Buenavista, Santoña y Parque Florido. A las 11:45, el programa completo figuraba ya sin disponibilidad.
Quienes se hayan quedado fuera todavía pueden apuntarse a la lista de espera habilitada por la organización. Esa es ahora la vía útil para intentar acceder si se producen cancelaciones, en lugar de presentar el programa como si continuara teniendo miles de entradas libres.
Las fechas cambian según el edificio. Fernán Núñez, por ejemplo, tendrá visitas desde mediados de septiembre, mientras otros palacios concentran sus pases en octubre o noviembre. El Palacio del Duque de Abrantes tendrá sesiones los días 24 y 29 de septiembre y varias jornadas en octubre; Buenavista repartirá sus visitas entre septiembre, octubre, noviembre y el 1 de diciembre.
El programa comenzó hace trece ediciones y ya ha permitido entrar en este patrimonio a más de 103.000 personas. En 2026 amplía la oferta hasta 24 edificios y cerca de 8.000 plazas, pero la rapidez con la que se han agotado vuelve a mostrar que entrar gratis en algunos de estos interiores sigue siendo uno de los planes patrimoniales más disputados de Madrid.