El Tren de Arganda vuelve a circular esta primavera. Es el único tren a vapor de Madrid. Los billetes ya están disponibles. Una opción diferente para planes familiares y escapadas. El recorrido conecta historia y naturaleza en la región.
Con la llegada de la primavera, Madrid suma una propuesta singular para quienes buscan planes distintos: el regreso del Tren de Arganda. Este histórico ferrocarril, el único a vapor que circula en la Comunidad, vuelve a ponerse en marcha y ofrece una experiencia que mezcla nostalgia, paisaje y cultura local. Para muchos, es una oportunidad de redescubrir rincones del sureste madrileño y compartir una jornada diferente en familia o con amigos.
El recorrido, de casi cuatro kilómetros, conecta la estación de Poveda (en Arganda del Rey) con el apeadero de la Laguna del Campillo (en Rivas Vaciamadrid). Durante el trayecto, el tren atraviesa el puente metálico ferroviario más largo de Madrid, cruza el río Jarama y bordea parajes como los Cantiles de Piul y la laguna del Campillo. Los vagones, de madera y con más de un siglo de historia, evocan el ambiente de los antiguos oficios ferroviarios, como fogoneros y guardafrenos, que hoy ya forman parte del pasado.
El Tren de Arganda circula el primer sábado de cada mes y todos los domingos/fines de semana de temporada, en primavera (marzo, abril y mayo) y en otoño (octubre, noviembre y diciembre), con salidas a las 10:00, 11:00, 12:00 y 13:00 horas. Los billetes, que pueden reservarse desde el 29 de marzo, tienen un precio entre 3 y 8 euros e incluyen ida y vuelta en un viaje de unos 45 minutos. La demanda suele ser alta, especialmente en fines de semana soleados, por lo que conviene planificar con antelación.
La línea original del Ferrocarril del Tajuña se inauguró en 1886 y llegó a unir Madrid con Guadalajara a lo largo de 161 kilómetros. Por sus vías viajaron tanto vecinos de la zona como figuras históricas, entre ellas el Conde de Romanones y Alfonso XIII. Hoy, el tramo preservado permite revivir parte de esa memoria colectiva y disfrutar de una perspectiva diferente del entorno natural del sureste madrileño.
En los últimos años, los trenes turísticos han ganado protagonismo en la agenda cultural de Madrid. Opciones como el Tren de la Fresa, el Tren Medieval de Sigüenza o el Tren del Canal ofrecen rutas temáticas que conectan historia, gastronomía y ocio. El Tren de Arganda, por su parte, mantiene viva la tradición ferroviaria y se consolida como una alternativa para quienes buscan planes con identidad local.
El Tren de Arganda es gestionado por una asociación de voluntarios que dedica tiempo y esfuerzo a la conservación de este patrimonio ferroviario. El ambiente en la estación de Poveda, especialmente los domingos por la mañana, refleja el entusiasmo de quienes participan en el proyecto y de los viajeros que se acercan a vivir la experiencia. Más allá del viaje, la iniciativa contribuye a mantener viva una parte de la historia industrial de Madrid y a dinamizar la vida cultural de la zona.
Billetes online ya disponibles (8€ ida/vuelta + museo; 3€ maqueta lanzadera; <3a gratis sin asiento).