El partido arrancó con un Bayern más intenso y directo. Esa superioridad se tradujo en el marcador antes del descanso, cuando Luis Díaz culminó una jugada colectiva que reflejaba el dominio visitante. Ya en la segunda parte, Harry Kane amplió la ventaja apenas unos segundos después de la reanudación, confirmando el mejor momento del equipo alemán.
El Real Madrid reaccionó con orgullo, fiel a su historia europea. Kylian Mbappé recortó distancias en el minuto 74 tras una jugada bien construida, devolviendo la tensión al encuentro y manteniendo viva la eliminatoria.
Más allá del resultado, el Bayern dejó una sensación de control durante buena parte del partido. Su presión alta y su capacidad para generar ocasiones marcaron la diferencia, aunque el marcador final deja todo abierto de cara a la vuelta.
El equipo blanco, por su parte, volvió a demostrar su capacidad de resistencia en Europa. En los últimos minutos rozó el empate, pero se encontró con un Manuel Neuer decisivo bajo palos, clave para sostener la ventaja alemana.
La eliminatoria viajará ahora al Allianz Arena, donde se decidirá quién avanza a semifinales. El margen es mínimo, pero el golpe inicial lo ha dado el Bayern. Madrid, una vez más, se enfrenta al reto de reescribir el guion en una noche europea.