La muestra, que se despide el domingo 5 de abril, reúne 44 piezas seleccionadas de una colección que supera las 10.000 imágenes. El recorrido explora cómo la fotografía ha contribuido a conservar y difundir el patrimonio del museo, acercándolo a nuevos públicos.
Además de la exposición, la apertura nocturna ofrece la posibilidad de recorrer las salas habituales del Prado, desde la pintura gótica hasta el siglo XIX. La experiencia se completa con propuestas interactivas desarrolladas junto a Samsung, que aportan una dimensión tecnológica a la visita.
Esta iniciativa responde a una tendencia creciente: adaptar los grandes espacios culturales a nuevos horarios y formatos. Las aperturas nocturnas del Prado han ido ganando protagonismo como alternativa para quienes buscan planes distintos en el centro de la ciudad.
En un fin de semana marcado por la Semana Santa, el museo se convierte en una opción que combina arte, innovación y experiencia, reforzando su papel como uno de los grandes motores culturales de Madrid.