El Mercado de San Miguel, uno de los puntos gastronómicos más emblemáticos de Madrid y situado junto a la Plaza Mayor, ha cerrado temporalmente para someterse a trabajos de conservación y mejora de su histórica estructura.
Este cierre afecta tanto a madrileños como a turistas, que frecuentan el mercado por su variada oferta culinaria, desde jamón ibérico hasta arroces mediterráneos, todo ello enmarcado en un edificio centenario de gran valor patrimonial.
Las obras buscan preservar el carácter único del mercado y garantizar su futuro como referente gastronómico y cultural. Por el momento, no se ha comunicado una fecha concreta para la reapertura, aunque los responsables aseguran que el regreso será pronto.