El recinto, reabierto tras una inversión municipal de 1,6 millones de euros, recupera protagonismo con una agenda pensada para distintos públicos. Conciertos homenaje, jazz, flamenco, cine familiar y espectáculos circenses convierten este espacio histórico del siglo XV en un nuevo punto de encuentro cultural para vecinos y visitantes.
La programación arranca el 15 de mayo con Recuerdos Locos, tributo a El Canto del Loco, seguido al día siguiente por un concierto a la luz de las velas de Matritum Cantat, centrado en bandas sonoras de cine. Durante las semanas siguientes pasarán propuestas familiares, actuaciones flamencas, proyecciones como Wonka y espectáculos visuales con luces led y música en directo.
Uno de los grandes atractivos del ciclo será precisamente el entorno: el parque que rodea el castillo se adapta ahora para acoger eventos nocturnos sin perder el carácter histórico del recinto. La mejora de accesos y zonas verdes busca convertir el espacio en un nuevo pulmón cultural para Barajas y ampliar la oferta de ocio más allá del centro de Madrid.
El Castillo de la Alameda es uno de los pocos restos medievales conservados en la capital. Durante décadas quedó en un segundo plano dentro de la agenda cultural madrileña, pese a su valor histórico y a su ubicación estratégica junto al parque de El Capricho. Su recuperación refleja una tendencia cada vez más visible en Madrid: activar espacios históricos de barrio para convertirlos en escenarios culturales abiertos, gratuitos y conectados con la vida cotidiana de la ciudad.