Mercadona será la más restrictiva: abrirá solo algunas tiendas el jueves por la mañana y cerrará completamente el viernes y el domingo. El sábado recuperará su horario habitual.
En cambio, Carrefour mantendrá una mayor flexibilidad, con la mayoría de sus establecimientos abiertos jueves y viernes en horario amplio, e incluso algunos el domingo en zonas turísticas o centros comerciales.
Lidl y Alcampo seguirán una línea similar, con aperturas en festivos en ubicaciones clave, mientras que Dia adaptará su servicio según el barrio, manteniendo actividad parcial en algunos puntos.
Las diferencias se acentúan en zonas como Sol, Gran Vía o el barrio de Salamanca, donde la normativa permite mayor libertad horaria y algunos supermercados permanecen abiertos incluso en festivo.
Ante este escenario, se recomienda consultar los horarios específicos antes de salir, ya que pueden variar según el establecimiento.
En una ciudad con un ritmo comercial flexible, la Semana Santa vuelve a evidenciar cómo Madrid adapta su actividad a los festivos, combinando apertura y descanso según la demanda y la ubicación.