La solución llega después de que la Comunidad suspendiera cautelarmente la concesión del estadio de Vallecas tras detectar graves deficiencias de seguridad durante una auditoría técnica. El informe señaló problemas de mantenimiento, riesgos de incendio, deficiencias en los sistemas de climatización e instalaciones higiénico-sanitarias, lo que obligó a iniciar obras urgentes antes de permitir la reapertura del recinto.
El acuerdo contempla que el encuentro se dispute en Butarque únicamente si las actuaciones en Vallecas no concluyen a tiempo. El Leganés ha explicado que la cesión se realizará garantizando los intereses de sus abonados y del propio club. Además, parte de los ingresos obtenidos por el partido se destinarán a iniciativas dirigidas a la afición pepinera, como ya ocurrió en una cesión similar durante la pasada temporada.
La situación ha estado marcada por la tensión entre la Comunidad de Madrid y la directiva del Rayo. El Gobierno regional denunció ante la Policía Nacional que los técnicos desplazados para inspeccionar el estadio no pudieron acceder a las instalaciones en dos ocasiones. Tras una reunión entre el consejero de Deportes, Mariano de Paco Serrano, el presidente del club, Raúl Martín Presa, y representantes de la plantilla, finalmente se permitió la entrada de los especialistas para evaluar el estado del recinto.
Pese al acercamiento entre ambas partes, la Comunidad mantiene abierto el procedimiento administrativo para extinguir la concesión del estadio y no renuncia a las acciones legales iniciadas contra la entidad gestora. El Ejecutivo regional considera que el deterioro del recinto responde a una falta prolongada de mantenimiento y asegura que continuará con la tramitación del expediente mientras avanzan las obras.
El posible traslado a Butarque evita que el Rayo tenga que disputar su estreno liguero fuera de la Comunidad de Madrid. De hecho, otras ciudades, como Burgos, habían ofrecido sus instalaciones para acoger el partido. Con esta solución provisional, el objetivo es que el equipo pueda comenzar la competición cerca de su afición mientras se resuelven los problemas que mantienen cerrado uno de los estadios más emblemáticos del fútbol madrileño.