A veces, una pequeña exposición permite asomarse a toda una época. Este verano, el Museo del Prado reunirá por primera vez en un mismo espacio ocho obras del pintor español Valeriano Domínguez Bécquer, un artista que supo plasmar la vida cotidiana de la España del siglo XIX.
Del 13 de julio al 4 de octubre, los visitantes podrán contemplar un ciclo de cuadros realizado entre 1866 y 1867 por encargo del Estado. El artista solo llegó a completar tres partes de este ambicioso proyecto, dedicadas a las provincias de Zaragoza, Soria y Ávila; sin embargo, estas obras están consideradas hoy entre los mejores ejemplos de la pintura costumbrista española del siglo XIX.
En los lienzos no aparecen grandes acontecimientos históricos, sino escenas de la vida cotidiana: trajes tradicionales, costumbres locales y personajes populares. Gracias a su extraordinaria atención al detalle, las obras de Bécquer se convirtieron en un valioso retrato visual de la España del siglo XIX, capaz de transmitir la atmósfera de aquella época con una viveza excepcional.