Desde 1984 circula entre Madrid y Aranjuez un tren histórico que recorre la ruta inaugurada en 1851 por la reina Isabel II. La línea fue la segunda de la Península Ibérica y, en un principio, se concibió como parte de la ruta hacia el mar Mediterráneo, pero se prolongó hasta el palacio para mayor comodidad de la familia real. El tren sale del Museo del Ferrocarril, ubicado en el edificio de la estación de Delicias, del siglo XIX.
Durante el trayecto se ofrecen fresas a los pasajeros, y los revisores, vestidos con trajes de época, crean una atmósfera de viaje en el tiempo. El tren cuenta con vagones de las décadas de 1920, 1940 y 1960 y tiene capacidad para 385 pasajeros.