El 28 y 29 de marzo, El Molar volverá a acoger la Pasión Viviente en las cuevas de El Charcón. Más de cien vecinos subirán al escenario natural para revivir los últimos días de la historia evangélica en un espacio donde las bóvedas de piedra amplifican cada sonido y cada pausa.
La tradición se remonta al siglo XVIII, desapareció a mediados del siglo pasado y resurgió gracias al esfuerzo de los propios ciudadanos. Desde entonces, durante varias noches, las cuevas del centro de la ciudad se llenan de luz, voces y el lento movimiento de la procesión.
Bodegas de El Charcón