Su sede, situada en La Rambla, ocupa un edificio diseñado por el arquitecto Josep Domènech i Estapà e inaugurado en 1894. En su fachada destaca el histórico reloj que durante años marcó la hora oficial de Barcelona, un símbolo que todavía hoy llama la atención de quienes pasean por el centro de la ciudad.
El patrimonio de la Academia va mucho más allá de su edificio. Bajo su tutela se encuentra el Observatori Fabra, en funcionamiento ininterrumpido desde 1904 y referente en los estudios astronómicos, meteorológicos y sísmicos. También conserva una valiosa biblioteca, un archivo histórico y una importante colección de instrumentos científicos que reflejan siglos de investigación.
Con más de 250 años de actividad, la RACAB continúa acercando la ciencia a la sociedad mediante exposiciones, conferencias y proyectos de divulgación. Su trayectoria demuestra cómo Barcelona ha mantenido un vínculo constante con la observación del cielo, la innovación y la difusión del conocimiento.